UN INCIDENTE ENCABEZADO POR EL CURA DE CHOTA
D. MANUEL ÁLVAREZ
No queremos pasar por alto un incidente que a todas luces nos demuestra el espíritu de religiosidad del pueblo chotano (religiosidad que aun existe) y que se originó cuando el Comandante Tur fue comisionado por el Libertador Bolívar para recolectar la plata labrada de la iglesia de Chota. El incidente en todos sus detalles está descrito en un documento recopilado por el Dr. Villanueva Urteaga, y cuyo tenor es el siguiente:
«Intende,a de Provincia.— Caxam.ca Marzo 8/824.— El. Sor. Intend.te de la Provincia de Chota, me dice lo que tengo el honor de transcribir a V.S. con lo q. contesto, p.a su inteligencia y conocimiento del asunto.
«Int.a de la Provincia de Chota.— Chota á la una de la noche del 7 de de 1,824:— Hoy á las ocho ó nueve del día llegó al Mineral el Alferez D.n N. del Campo, diciendo q’ pasaba a Caxamarca con Pliegos del Comand.te D. Vicente Tur al Sor. Comandante Gral. q’ se halla en esa ciudad, con el fin de q’ le mandase auxilio de tropa p.a contener y que se castigase los causantes del tumulto susedido en la noche de hayer siendo el principal el cura D. Manuel Alvarez.— Estrañé q’ el dho. Comandante Tur no me impartiese la menor noticia como a Gefe de esta Provincia.— El Alferez Campo no pudo ni supo dar rason de cosa alguna, por lo q’ me vi en el cumplimiento de mi deber en la presición de pasar al dho. Pueblo al q’ ingresé a las once de esta noche. Inmediatamente he tratado de imponerme de las cavesas y caudillos p.a q’ sean reunidos segun sus delitos; a cuyo proseso daré principio el clic de mañana— Desde ahora estoy impuesto q’ el referido cura es el principal caudillo, persuadiendo a los infelices incautos no dejasen salir la Plata labrada de la iglesia, entusiasmando aun a las Mugeres. — Para conseguir su intento supo q’ estaba el Comandante Tur en el serro mineral practicando su comición, cuando serró las puertas de la iglesia, no permitió se celebrase el Santo Sacrificio ni aun el Jueves 4 del corriente, abansando hasta hacer poner vestidos negros a la Imagen q’ se venera en esta Iglesia, y ordenar a sus Beatas o cenfesadas se pusiesen luto. Yo soy el Gefe de esta Provincia y como tal responsable a cuanto suceder pueda. Debo por tanto haser respetar mi autoridad, y castigar segun la Ley las circunstancias á cualquiera persona q’ delinca. El Com.te ha pedido auxilio al Sor Comand.te Gral. q’ reside en esa ciudad.— En mi jurisdicción persona alguna puede ni deve levantar vara de justicia conforme a Ley.— Para evitar competencias guisas de consecuencias funestas ocurro a V.S. con el fin de q’ solo convienen veinte y cinco hombres armados de mi disposición y evite V.S. vengan los q’ ha pedido el expresado Comandante Tur.— Yo desde ahora digo a V.S. que no consto mas superiores q’ puedan administrar justicia en mi Provincia que el Sor. Prefecto del Departamento, y el Sor. Gran Mariscal y Com. te del Exercito del Perú D. José de La Mar. Por estas consideraciones espero q’ V.S. haga como le expongo de modo q’ mi autoridad sea sostenida y se eviten resultas perjudiciales, y el mal q’ puedan experimentar los inosentes no solo de este Pueblo, sino de toda mi Provincia, con la venida de la tropa dicha.— José Maria Larreta.
Señor Coronel D. Mariano Castro, Intendente a Caxamarca.»[11]
Con el afán de comprobar la actitud del Cura Álvarez, revisamos el Libro No. 1 de la Parroquia de Chota. Allí consta la presencia del Cura Álvarez con el siguiente título: «Manuel Álvarez, Presbítero, Cura y Vicario de esta Doctrina de todos los Santos de Chota».
Posteriormente Chota entregó la plata labrada de la iglesia y todo pasó a la normalidad. Aquí transcribimos un documento de la época:
Intend.a de Cajamarca.— Marzo 23 de 1,824.— Al Sor. Secre- t o Gral de S.E. el Libertador.– S. Secretario.— El Sor. Cor. 1
Egusquiza me entregó el de V.S. referente a su comicion y jusgamiento del cura de Chota Albar.s y los que pudiesen resultar reos: le instrui del Estado de las cosas de alli, en el orden q’e sabia se hallaban y inmediatamente pasó sin necesidad de llebar fuersa harmada, pues ya todo estaba tranquilo y aun había regresado la q’e de aqui fue de ausilio. El dará cuenta de su comicion y si fuera preciso tendrá lo q’e necesite y pida, mediante la suprema orden p,a el efecto se sirva V.S. comunicarme
Dios gue. a V.S. m.s an.s Mariano Castro [12]
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