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Promocionar a Chota es lo que más nos gusta y venimos “aciéndolo” apasionadamente desde 2008; pero promocionar a Chota desde espacios fuera de ella es algo mucho más gratificante. “Descubriendo destinos”, el programa turístico de Radio Estación UPAO de la ciudad de Trujillo, nos da, dos años después, esta nueva oportunidad de volver a estar ante sus micrófonos. El programa, conducido por Martín Ríos Aguilar, Karla Gamboa Vittery y Stefany Chávez Vargas, en seguida se torna ameno, y con la libertad de ser Montaña, invito a los oyentes e internautas a conocer o a seguir conociendo la noble Tierra del Machete y la Lluvia.


En alas del cóndor de A.C.E.R. “Montaña”, en vuelo de ensueño, recorremos la inmensa provincia chotana, remontándonos desde los yungas arrozales en la zona baja de Llama, límite con el occidental valle costero de Lambayeque, para sobrevolar el fértil valle interandino de  Akunta, tramontar y descender hacia los bosques en ceja de selva del Marañón chotano, límite con la oriental región de los Chachapoyas; es decir, las tres regiones naturales biodiversificando nuestra singular provincia. Provincia o espacio geográfico de 19 distritos dotados por ingentes y variados recursos eco-cultural-arqueológicos, tales como: los bosques secos del occidental Tocmoche; los humedales de Mishaguanga en la frígida Miracosta; los arrobadores ocasos de Licupís; la lítica ciudadela de Pacopampa, en Querocoto, con sus 3200 años de antigüedad a punto de desmitificar a Chavín; la respetada montaña de Huambos; los cañaverales de la calurosa Cochabamba; los ojos limpios de Lajas, amada del Chotano; el embrujo del bosque de piedras de Chucumaca en la plenitud de Akunta; el pajonal del fecundo y artístico Chiguirip; los bosques de Querorco y La Palma junto con las chullpas de Chetilla en Conchán; el plácido valle y la catarata del Cóndac en Tacabamba; la fe inquebrantable de Anguía; la fundamental Bellandina en el altiplano de la musical Chalamarca; las dulces piñas de La Paccha; los bosques neblinosos de Chadín; y los bosques secos y pinturas rupestres de Choropampa, Chimbán y Pión, en la línea oriental de frontera.

Es gratificante igualmente charlar sobre las diversas actividades del calendario Montaña, con sus fechas ecológicas (día del agua, día de la tierra, día del medio ambiente), culturales (aniversario Montaña, festival de pechada, Renacer Akunta, aniversario de Chota) y turísticas (fiesta de San Juan, de la Inmaculada y continuas caminatas y exploraciones durante el año). Asimismo adelantar algo sobre los planes y convenios próximos de A.C.E.R. “Montaña”.

Martín Ríos, quien tuvo la amabilidad de invitarme a su programa, es uno de aquellos ocho integrantes de la escuela de turismo de la UNT que, en 2010, participaron con nuestra guía de las expediciones por los caminos de Akunta en pro de elaborar el Inventario de los recursos turísticos del distrito de Chota, con el que ganamos (nos incluimos) el workshop de aquel mismo año, compitiendo con nuestro aporte en cultura viva en esta misma ciudad de Trujillo con representantes de los más diversos lugares de todo el norte peruano.

En aras de seguir hoy trabajando con y por las nuevas generaciones y así seguir cumpliendo con el slogan de A.C.E.R. “Montaña” …Recuperando el Mañana!, respondo a la final inquietud de Karlita sobre porqué denomino a Chota como Hija del Machete y la Lluvia. Siendo de la tierra que forjó a hombres y mujeres quienes organizados lograron la justicia social en la ejemplar forma de las rondas campesinas, es el Machete, para los chotanos, pieza consustancial de nuestro ser, como instrumento de trabajo (la fuerza y dedicación del chotano no sólo ha revolucionado la agroeconomía costera, sino también la selvática) y de lucha a la vez (nuestro último gran logro la Universidad Autónoma); así, con esta lógica, si el padre de Chota es el Machete, la abnegada madre es sin duda la Lluvia, quien nunca nos abandona y más bien nos prodiga su vital líquido recomenzando sin dilación el ciclo y manteniendo nuestra sierra siempre verde (Esmeralda Andina).


Como dije a Karlita y a Stefany, y teniendo como testigo vivencial a Martín, reitero la invitación, amigo lector, para ti también, de visitar Chota y disfrutar, más allá de todo, de la amabilidad norandina y chotana tan especial.

P.D.: Un saludo a Óscar Benel, paisano y amigo de la infancia, con quien tuvimos el gusto de encontrarnos en Radio Estación UPAO, donde labora. Como dijo alguien… ¿dónde no estarán los chotanos?